Pues que él es un capullo y tú muy especialita, ambos tenéis lo vuestro. Él es un niñato tocacojones sin puñetera gracia pero tú no te quedas atrás. Un «me voy a dormir, buenas noches», el móvil en modo avión y pista. Ya son ganas de complicaros, ese viaje está condenado al desastre.