Cuánto me alegro de no ser madre, algunas están llenas de tontás.
Con mis hermanos somos 4 y jamás fuimos a los cumpleaños de los amigos de los demás. Era en aquella época dorada en la que el cumple se celebraba en casa con bocatas de Nocilla. Evidentemente, los padres dejaban al niño y se piraban. 0 traumas. Claro que los empezábamos a celebrar cuando teníamos conciencia de ello, a los 7-8 años, no desde bebés.
Por favor, que vuelvan los 80-90…