Mi consejo como hija a la que nunca dejaban salir y cuando lo hicieron (16) me hacían estar a las 21h en casa, es que les dejes salir hasta más o menos la hora que al resto de sus amigos los fines de semana.
El tener que irme siempre la primera o no poder quedar porque mis amigos quedaban a las 19 y yo a las 20.20 ya tendría que pensar en coger autobús de vuelta hizo que acabasen dándome de lado y aquí estoy a mis casi 30 sin prácticamente amistades.
Parece una tontería, pero la adolescencia es un momento clave que puede condicionar tu vida adulta.