A Rina: «consejo para las jóvenes, hijos uno o ninguno».
Claro que sí, pero después perros y gatos que no falten, de eso a punta pala que para la autora bien que tiene que recortar en hijos, pero en perros no. Como si las mascotas vivieran del aire y no tuvieran enfermedades nunca. En mi opinión es más bien al revés, no paro de ver jóvenes con perros que están tiesos y con la dificultad añadida que nadie les quiere alquilar.