Debes ser muy jovencita. Eso de «su amigo me entró porque él le había dado permiso» me parece de patio de colegio.
El caso: las relaciones sanas son fáciles. La cosa fluye, hay conexión, empatía y ganas por las dos partes. Lo que cuentas aquí es sobre un niñato que no sabe lo que quiere y te está mareando. Pasa de él, bloqueo y a otra cosa. No merece la pena.