Es una pena que te hayas encontrado siempre con ese perfil de veteranas, seguramente depende directamente del sector en el que trabajes porque no es lo habitual. He de reconocer que a veces enseñar es tedioso, sobre todo si es continuo (porque la empresa tiene la política de contratar personal temporalmente que luego no hace fijo y la rotación es altísima), si no está bien remunerado, es un trabajo físico o son muchas horas (todo influye), si supone una carga de trabajo adicional a la normal (casi siempre), y también si las personas no son espabiladas y proactivas. Pero no es un rasgo de mujer de mediana edad amargada, tienes una forma errónea de enfocarlo.
Está claro que hay un problema si siempre te pasa igual a pesar de ser «educadita, calladita, modosita y muy obediente» como describes, además de tener iniciativa y no quejarte. Algo no encaja. Puede que ellas sean algo déspotas, pero yo también haría una revisión interior, ¿cómo era la gente que sí contrataron?