Lamento mucho por lo que estáis pasando. Lo siento por tu perro.
Te digo lo que he hecho yo con los míos, cuando he visto que era el momento, teniendo ya algo terminal, no algo que tuviera posibilidades de cura.
Si les veo con ganas de vivir, comiendo agusto y feliz, moviendo la cola, deseando salir aunque sea en brazos…independientemente de su estado (ciego, con movilidad reducida. Etc…), paliativos, para que no tenga dolor y seguir viviendo mientras él quiera. En el momento que dejan de comer, se esconden en un rincón, están apagados sin mover la cola, no quieren salir ni en brazos…y es evidente que la vida ya no les hace felices, llamo al veterinario a domicilio de guardia, y les duerme en casa rodeados de toda su familia.
No se en que estado estará el tuyo, aparte de los problemas que has contado, y entre crisis. Se nota cuando ya no le ven sentido a la vida (por decirlo de alguna manera), en la naturaleza se abandonarian a morir.
Si esta así, acude con tu pareja al veterinario, que le explique que el animal tiene dolor, que su calidad de vida es muy mala, y que no es una persona que temlo pueda decir.
Si tu ves que a pesar de todo el perro quiere seguir viviendo, déjale un poco mas. Mimadlo mucho, que coma cosas ricas y prohibidas, y en algún ataque se quedará.
Hace unos meses operamos de un cancer en el bazo a mi perra de 12 años. No estaba mi vete de siempre, y el chaval que la vio no le veía recuperación, tenía todo mal, riñones, hígado…muy tocado. Aunque sin metástasis. Cuando llego el de siempre que la conoce, la perra se levantó y se puso a saltar, con dolor y todo. El, que la conoce de siempre, pensó que si se podría recuperar, que le quedaban unos años buenos, y le dimos una oportunidad.
Después de estar varios días con un gotero, sin moverme de su lado porque no quería llevarlo ni estar en una jaula, y una operación larga, despertó de la anestesia y decidió que se iba a casa, que ya había aguantado bastante. No se quería ni sentar. La llevamos a casa, le hicimos todo lo que había que hacer, y seis meses después es una perra nueva. Sin rastro de enfermedad, salta, juega, sale a la calle con alegría, come cosas ricas…
Sin embargo, unos años antes otra con la misma enfermedad, duro un mes, no era curable, solo dormía, tenía dolor, no quería comer ni salir. Así que decidimos que lo mejor para ella era descansar del todo.
Te cuento esto para que veas que cada situación es diferente, y que lo importante es que el perro sufra lo mínimo, pero respetando si es posible las ganas de vivir que pueda tener o no.
Un abrazo.