Es a la vez duro y precioso lo que nos cuentas. Duro porque ahí tenemos la presión de la gente y la obsesión con la delgadez… Precioso porque todo es un aprendizaje y quieres sacar lo bueno de tu experiencia.
No te agobies, la barriga poco a poco volverá a su lugar y volverás a ser la misma, la que nunca has dejado de ser en realidad.
Mucho ánimo, guapa!