Vuelve a esa playa con tu par de ovarios bien puestos, y si te los cruzas de nuevo y se vuelven a atrever a ofenderte, ofendeles tu a ellos. Sácale algún defecto físico al que te parezca el cabecilla, déjale en ridículo, a poder ser delante de los demás. Y si es posible, vete acompañada por alguien que te dé seguridad a la hora de actuar. Alguien con pintas de amedrentar aún mejor.
No te olvides de tener el móvil a mano ppr si fuese necesario grabarles o grabar la escena.
Que prueben su propia medicina. Comunícate con ellos en su lenguaje. Acción-Reacción.