Yo le pregunté directamente si era la ilusión de su vida y me dijo que no. Le dije que yo prefería a mi madre porque es matrona y porque yo tengo miedo del parto y que si él quería estar debíamos ir a el hospital dónde mi madre trabajó toda la vida para poder estar ambos.
El dijo que lo entendía y que el parto era mío. Lo avisamos cuando empezó el explosivo h se quedó en la sala de espera y pudo conocer a su hijo a los 30min de nacer. Cuando vio la bolsa de basura con la sábanas de sangre y fluidos, me dio hasta las gracias por no obligarle a estar ahí. Para el próximo embarazo si planeo que esté él.