Ahora ya tengo una cierta edad pero cuando era joven siempre me han dicho que era lo que se dice «mona», sin ser Mónica Bellucci tampoco. Y siempre he pensado que ha de ser la ostia ser alguien así, con un físico que llama la atención. Siempre he creído que sin duda ha de ser una ventaja. Aunque no todo claro está, empezando porque el tema del atractivo y las relaciones humanas es multifactorial y complejo. Pero desde luego la envidia existe y va de la mano de la frustración