En este país se utiliza el cole como guardería, no como lugar de enseñanza.
El año pasado empezaron más tarde.
Si los niños empezaran el cole el uno de septiembre tendrían que contratar a profesores como mínimo los 7 o 10 últimos días de agosto para que se hagan los horarios, se distribuyan las clases, se trasladen mesas y sillas a las clases que van a necesitarlas, se compre material, se hagan las programaciones, etc. Y las administraciones públicas no están por la labor de pagar a un montón de gente más, cuando a veces si la baja de un profe es inferior a quince días no llaman a un sustituto, y dejan esas dos semanas a muchos grupos sin profe.