Opino que en este caso los dos tenéis razón. Ante un conflicto puede pasar que haya varias soluciones y estas sea totalmente opuestas y contradictorias entre sí. Creo que vuestro estilo de vida y moralidad es incompatible el uno con el otro. El no puede pedirte que seas vegana, pero tu tampoco puedes pedirle que tenga en vuestra nevera productos de origen animal. Y si nadie quiere ceder…