La próxima vez que quiera terapia la mandas al psicólogo, me parece muy poco empático tener una amiga que sabes que va corta de pasta, e insistirle en salir a cenar prometiendo hacerse cargo de la cuenta para luego ir a medias.
«La próxima pagaré yo» pagará igual que está vez. Tú amiga quería eso, soltarte sus mierdas y salir, y le importaba un pimiento que no te viniese bien.
Yo no discutiría con ella, pero la próxima, o le diría que ya tengo planes, o que elijo yo el sitio y cada uno se paga lo suyo. Y cada vez que te diga que paga ella le recuerdas lo de esta vez.
Está claro que no tiene obligación de pagarle nada a nadie, pero tampoco tiene derecho a dejarte sin un duro por caprichosa, que al final tú te pediste lo más barato y ella no se cortó en pedir lo que quiso, y al final le has financiado tú la cena a ella.