Cómo lo llevamos nosotras? Mal! Ja,ja,ja, me río por no llorar. Las anécdotas chungas, las historias surreales decepcionantes y los engendros de seres tinder se repiten, cortados por el mismo patrón. No hay con quién tratar. Yo al menos no di con uno que mereciera la pena y ya llevo un tiempo de ensayo y error. Estoy perdiendo la fé en el género masculino.