Eres funcionaria, ves a tu médico privado y pilla una baja. No tengas remordimientos, solo serás una más que gira la rueda de los funcionarios.
Tengo compañeras que deben ir a Lourdes anualmente, porque sanan milagrosamente la víspera de vacaciones y enferman el primer día de regreso. Es tan descarado y habitual que al final te resignas. En 10 años hay dos compañeras que no les he visto a penas el pelo en el trabajo, pero después me las encuentro de compras o en el paseo marítimo.