Un descafeinado de adolescentes pueden tomarlo ya. Pero déjales bien claro que la cafeína les sentará mal a su organismo.
En mi caso a los 15 años tuve que tomar un par de cafés diarios con cafeína entre semana, porque por circunstancias familiares y académicas no daba a basto y me dormía por los rincones. Y a pesar de que me espabilaban un poco me sentaban fatal al cuerpo, tenía la sensación de estar ardiendo por dentro.