Yo no lo plantearía así, iría por orden. Para tener un segundo hijo, primero tienes que llegar a poder estar agusto con la situación que tienes con el primero y luego ya si eso, aventurarte a un segundo.
Yo sería clara con tu marido y le diría las cosas tal cual, que no llegas al primero sin sentirte estresada y mal, que meterte en un segundo no lo ves. Y que si quiere un segundo, hay que reorganizar todo y así poder plantearlo, pero que mientras tanto nada. Y si se cabrea, que lo supere y que aprenda.