Creo que para superar algo así hay que hacer varias cosas: asumir que ser padre/madre es un deseo, y no un derecho; aprender a gestionar esa «envidia» por los embarazos de los demás; superar el duelo por las expectativas que teníais que no se cumplieron, etc. Creo que la terapia psicológica te iría genial, para que un profesional te de las herramientas que necesitas.
Yo creo que si todavía te haces mala sangre con según qué situaciones es que quedan ahí cosillas por resolver y que te están impidiendo disfrutar 100% de tu maternidad. Un saludo