Quién no quiere a mi hijo, no me quiere a mí.
Humillar y hacer pasar un mal rato a un niño, x no saber controlar su frustración al ver manchada la alfombra, no da derecho a tratar mal a un niño.
Por menos se jode para siempre la autoestima de un niño
Si a ti se te hubiese caído un vino en la alfombra, ya verás como hubiese reaccionado más respetuosamente.
Yo, por lo menos, tendría una conversación con ella. Y si no pide perdón, ciao amistad.