Pues esto es muy sencillo… Vas a parir tú, pues decides tú. Que está bien que te enseñe otras opciones, pero la última decisión tiene que ser tuya sin estar condicionada con lo que él quiere o deja de querer.
El parto de mi hijo mayor iba de maravilla y terminamos con una cesárea de urgencia en minutos. Si eso me pasa en casa, el niño o yo, o los dos, hubiésemos podido morir…