Tu suegra es tacaña pero no es tonta, y tu estas demasiado pendiente de en que se gasta o se deja de gastar. Ellos con su economía que hagan lo que quieran. A lo mejor gracias a que no enciende bombillas se puede pegar un buen viaje todos los años.
Lo de tu marido, pues es que son sus padres, el decidirá si quiere o no colaborar o regalar, yo lo que valoraría es que tu marido no ha salido a tu suegra, en vez de tacaño es generoso, y me quedaría con eso.