Amiga Laura! Coincido con el anterior comentario en que sería màs que estupendo que te pusieras ya! a hacer psicoterapia en manos de un@ buen@ profesional, con el/la que te sientas cómoda, para detectar qué traumas y heridas de la infancia (y de la no infancia) hacen que (atraigas) elijas a hombres que, sistematicamente, o te hacen daño o no te convienen nada. También te digo que hay una parte de fatalidad, malaestrella del destino que nos abofetea sin piedad en cuestión de mal de amores, còmo si fuera un guión prescrito.
Quizás a modo de autodefensa yo he aprendido a generar una cierta distancia-desconfianza inicial para analizar friamente las señales de danger! (catástrofe torturadora garantizada) que con los engendros siempre están ahí, desde el principio, y que nos negamos a ver por comodidad o nos autoengañamos maquillándolas, justificándolas o romantizandolas, en la ansiedad del encoñamiento fascinanción subidón del principio.
Hay que tener mucha sangre fria para cortar radical y definitivamente a la primera que se detecta un mamoneo sin esperanzas disney y sin involucrarse demasiado.