Tener otro hijo no hace que una se preocupe menos; de hecho, incluso puede duplicar el estrés. Quizá lo que más te ayudaría ahora sería poder hablar con un profesional que te dé herramientas para manejar esta ansiedad y sentirte más tranquila y segura.
Recuerda que cuidarte tú también es una forma de cuidar a tu hijo.