Cómo dice el refrán: toda buena acción tiene su castigo.
Haz caso a las compañeras. Escríbele y dale la vuelta a la tortilla.
Como me gustaría saber si te pagaban alguna vez la cena o el desayuno, si te traían detalles de sus viajes a Italia.
Lo que queda claro es que jamás te quedaste en su casa porque no te invitaron. Unos aprovechados es lo que son. No los dejes quedar más en tu casa, que aprendan lo que vale un peine.