Irse a Ibiza de juerga con los amigos no necesariamente significa cuernos. Lo que sí está claro es que el chico quiere una relación menos estrecha con tu amiga que la que quiere ella. Ella, después de haber estado casada, está acostumbrada a otra cosa. A la vuelta del viaje toca conversación del tipo «nosotros qué somos, novios, pareja, amigos, etc.» y «qué queremos para el futuro próximo: cada uno en su casa, convivencia, matrimonio» etc. y, a partir de ahí, tener las cosas claras sobre las obligaciones y los límites de la relación y cada uno que obre en consecuencia.