Yo tuve un perro así. Era un cruce. Nos había mordido a todos en casa.
Había mordido hasta al veterinario que nos dijo que ya no lo lleváramos más, porque era imposible ponerle el bozal. Te enseñaba los dientes y te mordia si lo intentabas.
Así que un dia mordió a una niña de mi calle, se montó un buen jaleo porque claro no tenía todas las vacunas puestas, imposible ponérserlas, y mi madre lo llevó a sacrificar. Hubo que darle pastillas en casa con la comida para que se durmiera y llevarlo dormido sino imposible. Yo tenía 13 años y lloré mucho pero ahora con el tiempo creo que fué la mejor decisión. Es imposible tener un perro así de agresivo en casa que ni al veterinario lo puedes llevar.