No podemos evitar que se rían de nuestros hijos o se metan con ellos, por una cosa o por otra. Lo único que podemos hacer es tratar de aumentar su autoestima y su seguridad para que eso le afecte lo menos posible. Y cómo se hace eso? Respetando sus decisiones sobre su cuerpo y su aspecto, por ejemplo. Si ella siente su casa como lugar seguro, en donde no la juzgan por cortarse el pelo, le va a importar bien poco que la juzguen fuera. Mis hijos han decidido siempre sobre su pelo y su ropa.