A todos nos gusta comer morcilla hecha con sangre de cerdo y a algunos otras cosas peores. Aquí se ha hecho una consulta de un novio que le gusta oler el culo de su pareja o de lamerlo, más limpio o más sucio. No me parece nada asqueroso siempre que no se coma sus excrementos. Ademas un buen enjuague con Listerine elimina cualquier riesgo de salud. A mí no me vuelve loco hacérselo a mi esposa pero tampoco me escandalizó.