Estuve felizmente soltera prácticamente toda mi treintena, disfrutando de mi piso en propiedad, de mi independencia y de mis aficiones, en la misma línea que tú. Ni loca usaba Tinder ni buscaba pareja. Con 40 y después de pensármelo bastante empecé una relación con mi pareja actual (llevábamos dos años siendo amigos) y sabes qué, que nada ha cambiado: no convivimos y sigo haciendo la misma vida pero con él. Ni se me pasa por la cabeza renunciar a ciertas cosas por tener una relación.