Añado que tanto en mi relación actual como en las anteriores nunca he pasado unas navidades con la familia política, nunca. Ni ellos con mi familia. Ni he pasado fines de semana ni puentes ni viajes ni los he invitado a mi cumpleaños, nunca. Cada uno con los suyos. Con mi familia política actual tengo una estupenda relación, con los anteriores, cada uno en su casa: los podía ver dos veces al año y ya. No hay por qué asumir ciertas convenciones por el hecho de tener pareja.