Lo que importa es lo que quieres tú, que eres la que tendrá que pasar por todo el proceso, tanto en un caso como en el otro. ¿Quieres tenerlo? Infórmate de las posibles ayudas, consulta con tu médico los riesgos para tu salud, haz números… Y si lo ves factible, habla con tu marido y exponle tu decisión razonada.
¿No quieres, o no lo ves factible? No lo tengas. Y no te sientas mal por ello, porque habrás hecho lo correcto.
Y tu marido, si no quiere más hijos, creo que lo mejor es que se haga la vasectomía, que es más fácil que la ligadura de trompas y así no tendrás que volver a pasar por esta situación.