Te entiendo totalmente. Yo estaría cabreadisima. De hecho, en el momento de empezar a beber demasiado hubiese llamado a un taxi y la hubiese metido incluso en contra de su voluntad. En todas las bodas hay alguien que se pasa con la bebida y baila, se pone la corbata en la cabeza o hace el cabra. Pero eso, es demasiado. Yo no le hablaría más.