Sigue el curso natural de acontecimientos…primero quédate tu sola, los colaboradores lo van a entender, si no te da para vivir tu, no tiene sentido lo que estas haciendo. Si después de un tiempo tu sola ves que no llegas, que no te da, que el esfuerzo no merece la pena…entonces, cierras.
Cerrar por vergüenza, por decirlo de alguna manera, no tiene sentido.
Deja de darle tantas vueltas, no tienes otra salida. Un negocio en el que tu no ganas nada no es un negocio, es una piedra atada al cuello, y te vas a hundir con ella.
Creo que estas en un punto que tal vez necesites medicación para reducir esta ansiedad que no te deja ver el camino, y te hace sobrepensar todo.
Un abrazo.