Depende de lo que tú consideres mal o buen sueldo. A un niño no hay porque comprarle la ropa de marca, no tiene porque estrenar mochila escolar todos los años, no tienes que llevarlo a Eurodisney.
Si deseas ser mamá y puedes conciliar porque tienes familia que te ayude si un día no planificado vas a tener que salir tarde del trabajo o pueden irlo a llevar y traer del colegio. O si el dinero te llega para poder pagarle a alguien que lo haga, pues adelante, sino no. Más que el dinero es la conciliación lo que determina que te lances o no.
Y sobre la proyección profesional la maternidad conlleva muchos sacrificios, que a lo mejor cuando tengas tu bebé en brazos ya no te parecen sacrificios y dejas de darle tanta importancia a la carretera profesional, o a lo mejor es al revés. Cuantas mamás sin dejar de amar a sus hijos se arrepienten por lo que renunciaron. Es que no sabes cómo tus hormonas van a comportarse. Y piensa, que ocurriría si la empresa en la que estás hoy en día va a la quiebra y tuvieras que volver a empezar.