Estás cosas están entre la horterada, el exhibicionismo emocional y muchas veces la encerrona, porque la pareja no termina de funcionar y al otro se le ocurre que si monta el numerito, no vas a poder decir No. La decisión de casarse debe ser algo meditado y hablado por la pareja de forma privada. Y si una vez lo tenéis claro, queréis montar el numerito de la Torre Eiffel, pues ok si os van esos rollos, pero nunca debe ser a modo encerrona, sin estar hablado entre los dos.