De pequeña nunca he llevado nada de marca porque mis padres no se lo podían permitir, de adulta me compro as alguna cosa aprovechando rebajas o tiendas específicas de outlet que tienen precios muy competitivos con marcas como Nike y Adidas, aunque son colecciones de otras temporadas. Con la velocidad con la que crecen y la batalla que le dan a la ropa en esa edad, no merece la pena gastar un dineral, porque la calidad tampoco es la panacea.