Antes del que el padre de mi marido falleciera no había día que no dijera que por favor no se pelearán cuando el no estuviera, una vez fallecido no pasaron ni dos meses que todo eran malas caras, desprecios, acuerdos a escondidas… Para todo el mundo mi marido se ha dejado comer la cabeza por mi porque según su familia soy una víbora y por lo que se ve mi hija se 2 años y su hermano de 5 meses también. Ahora que no se hablan ahí están sin trabajar cogiendo el dinero de las casas de alquiler del padre y probablemente también dirán que su hermano y su hijo también desapareció no se sabe muy bien por qué.Todas las historias tienen dos versiones. Ni yo ni mi marido queremos absolutamente nada pero si ese hijo lo quiere, es su derecho. Fin.