Esta historia me ha recordado a la del hijo de 20 añazos que se enfadaba con su madre porque no le pagaban las vacaciones en Ibiza. Aquí están los efectos de consentir todo a los chavales e infantilizarlos más allá de los 18. No son unos críos, si quieren salir fuera, que salgan solitos y se financien sus planes y caprichos. Tú ya haces bastante poniendo el alojamiento.