En absoluto. Yo disfruto muchísimo recorrer cada ciudad, y con muchísima ilusión. Hay tantos sitios que me gustaría ver y tan poco tiempo… También es verdad que yo viajo de chill, nunca voy corriendo ni con estrés. Supongo que es cuestión de encontrar un equilibrio. A mí me flipan las escapadas de fin de semana, pueblitos o capitales de provincia pequeñas, y cuando puedo un viaje más largo al extranjero.