Señora por favor…
Estás en una relación tóxica de 12 años con hija de por medio y en vez de centrarte en salir de ahí, ya estás fantaseando con tu compañero de trabajo que también tiene familia. Que te mire el culo, haga bromas o te diga cumplidos no es amor ni interés serio, es coqueteo básico. Punto.
No hay misterio romántico, no hay destino, no hay nada “especial” aparte de tu propia inseguridad y excitación por atención. Si hablas con él después del divorcio, lo único que vas a conseguir es repetir el patrón: drama, engaño y problemas legales o laborales.
Resumen: no hay futuro, no hay señal de nada real, solo estás jugando con fuego y vas a quemarte tú y otros inocentes en el proceso.