Como te han dicho no es lo mismo tener al perro en una parcela solo toda la semana que tenerlo en una casa de campo donde vive el agricultor todo el año.
Mi abuelo tuvo siempre perros, nunca los humanizó, y eran muy felices. De buena mañana subían a la furgona y se los llevaba consigo al campo mientras trabajaba, y cuando acababa la faena un silbido y a la furgona de nuevo. Eso sí, la noche la pasaban en la parcela y se metían en su caseta, pero nunca entraban en casa porque eran eso, perros.