Te entiendo perfectamente porque MIS PADRES SON IGUALES.Lo que yo hice es ir solo por la tarde, después de comer, pero muy de vez en cuando. Cuando empezaron a notar que no iba suficiente, se quejaron y puse de escusa el trabajo y los invité a venir a ellos. Dos veces vinieron. Dos. Les pedí que pasaran a por el pan «ya que venían». Con padres como los míos o los tuyos no gastes saliva, no es que no escuchen, es que no entienden tu realidad y no quieren entenderla tampoco. No les reproches, ni les discutas que eso después te queda en la cabeza a ti. Se práctica. Dales su propia medicina.