La solución no está en que tu hija deje de hacer lo que te provoca ese miedo. Lo que deberías hacer es tratarte tu ese miedo. Ve a terapia, te podrán dar guía para tratar esa ansiedad y esa obsesión por «todo lo malo que puede pasar». Incluso saliendo a pie pueden atropellarte, te puede dar un ictus en el sofá de casa o quien sabe que.