Es tan simple como que había una tercera persona. Él tuvo sus dudas, primero en ese día y medio que desapareció, luego cuando vio que estabas muy interesada en él volvió y te dijo que no te iba a dejar, luego la semana que estuviste con tu familia en la playa se lo siguió pensando (y probando a la otra) y al final se decidió. Incluso lo has visto ya con «la otra».
Todo lo demás son excusas y maneras que tiene él de no afrontar la realidad, de no dar la cara y de echarte la culpa a ti. Pero no te creas nada de lo que diga ni le busques más explicación. Los hombres son así de simples: entró otra persona en su vida, estuvo dudando, la otra le gustaba más y te dejó a ti. Fin de la historia.