Yo empezaría por mudarme. Habla con tu pareja a ver si hay posibilidad de comprar algo juntos o iros de alquiler a otro sitio en la otra punta de la cuidad y ese piso lo ponéis en alquiler.
Y a partir de ahí, nada de planes improvisados, nada de verse más de una vez a la semana, no tienes tiempo de coger el teléfono más que después de cenar, nada de contar tu vida con pelos y señales y menos aún la de tu pareja… y por Dios si tiene alguna clave tuya de teléfono, banco, correo… cámbialas todas.