Es que es probable que no le hayáis dicho nunca cuáles son vuestros límites. Habéis aceptado que es controladora y no parece que os hayáis cuadrado en ningún momento… Habla con ella primero, dile que no puede controlarte tanto, que no lo vas a tolerar más. Pon tus límites y espera a ver qué pasa. Sino, pues piensa en otras medidas más drásticas…