Tu casa, tus normas. Es perfectamente lógico y entendible que no quieras que venga la perrita. Tu amiga se puede despegar un rato, o mucho rato, de ella, sin problemas. Si tu amiga te pone algún problema es que prefiera a la perra que a ti. Ese tipo de personas, que prioriza a los animales sobre los humanos, no te interesa.