No hay nada malo en sentirse bien pensando que a alguien le puedes gustar, suponiendo que ese sea el caso.
El problema es que parece que quieres más y encima te da miedo que sepa que tienes pareja… Eso ya empieza a rozar el límite del respeto a tu pareja. Tú verás. Imagínate a tu chico en la misma situación.