Lady lo ha dejado muy claro y otro comentario anterior también. Curré de monitora en eventos y la diferencia entre chiquillos de fuera (alemanes, suecos…) y los españoles era increíble. Los primeros se ponían a pintar, hacían puzzles…y pasaban la sobremesa tan tranquilos y luego a jugar y a gritar por el césped. Los españoles no toleraban la espera, se levantaban antes de hora, se chinchaban entre ellos o sacaban la tablet, la nintendo… Así tenemos a niños desregulados que obviamente molestan no por hacer cosas de niños sino porque no hay unos padres pacientes detrás enseñándoles a calmarse, regularse y autoentretenerse un ratito hasta que toque el juego.